Tarragona tiene un perfil realmente único: Las cadenas montañosas, el valle fluvial del Ebro, la depresión prelitoral de Reus y el enorme delta del río Ebro se combinan para ofrecer un conjunto inigualable.
La dificultad del mapa ha tenido que ver con la representación de los núclos de población. Como ocurre en otras zonas de levante, la cantidad de poblaciones es tal, que es imposible que aparezcan todas en un mapa a esta escala, de modo que la generalización esta vez ha tenido que ser más drástica de lo que nos hubiese gustado.
Aquí una curiosa carta náutica de la zona de San Carlos de la Rápita de 1764, mostrando la desembocadura del Ebro.
Créditos: Biblioteca del Instituto Geográfico Nacional, CC-BY 4.0 ign.es ign.es
Aunque en el mapa no se nombran las cotas, si que se muestra el pico Caro (1441 m).
En este mapa se simbolizan las entidades de población variando símbolo y tipografía según el nivel administrativo y número de habitantes.